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martes, 28 de noviembre de 2017

Año nuevo...

Por fin logró desconectarme, me retiro estos tubos y de cuántos cables tenía en el brazo, mi piernas adormecidas de a poco van teniendo sensibilidad, trato de ponerme de pie; al primer paso me duele la cadera, pero de a poco se pasa el dolor.

Me pongo la primera camiseta que encuentro al salir de la habitación de donde me encontraba, mis recuerdos son vagos, lo último que tengo es de aquella fiesta de año nuevo.

Camino por un pasillo, encuentro un pantalón y zapatos, mi visión es borrosa y la luz me hace doler la cabeza, pero avanzó hasta la puerta de acceso.

Trato de recordar, y lo último que tengo son los noticiarios que venían del otro lado del mundo, si ya decían de la ola de calor y como España la noche vieja las temperatura eran muy elevadas llegando a los 40°C. 

Voy llegando a la salida, me percató que estoy en una clínica privada, pero lo que más llama la atención es que no había nadie.

Abro la puerta y no puedo creer lo que veo... "por Dios que fue lo que sucedio...??!!"

Continuará...

11 comentarios:

  1. Cuanta intriga, con lo que a mi me gustan, me quedo detrás de la puerta esperando a saber que pasó. Un abrazo

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    Respuestas
    1. espero pronto retomar estos cuentos, bueno en si todos se enlanzan en una sola trama, ya vere como los presento y se juntan
      saludos

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  2. Ha salido a relucir mi vena curiosa con este relato y me he quedado con unas ganas enormes de saber lo que vió trás de esa puerta de hospital.Saludos cordiales

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  3. Supongo que es una pesadilla! 40° en diciembre en España?! Espero... para ver si se despierta.
    Saludos

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  4. No era España, era acá donde yo vivo!!!!

    =)))

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  5. Es una pesadilla... o un relato que crea mucho interés en leer esa continuación.
    Otro saludo.

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  6. Tras haber pasado media docena de veces por quirófano, hago mías tus palabras como vivencias precisas e igualmente nebulosas.

    Un abrazo.

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  7. ¿Qué viste, qué viste? No puedo con la intriga... Besotes!!!

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  8. Me gustan siempre los finales abiertos...

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  9. ¡Nos tienes en ascuas, Carlos!
    Salu2.

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