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miércoles, 2 de octubre de 2013

Día 02 - Vicente Huidobro



Ella daba dos pasos hacia delante
Daba dos pasos hacia atrás




El primer paso decía buenos días señor
El segundo paso decía buenos días señora




Y los otros decían cómo está la familia
Hoy es un día hermoso como una paloma en el cielo




Ella llevaba una camisa ardiente
Ella tenía ojos de adormecedora de mares




Ella había escondido un sueño en un armario oscuro
Ella había encontrado un muerto en medio de su cabeza




Cuando ella llegaba dejaba una parte más hermosa muy lejos
Cuando ella se iba algo se formaba en el horizonte para esperarla




Sus miradas estaban heridas y sangraban sobre la colina
Tenía los senos abiertos y cantaba las tinieblas de su edad




Era hermosa como un cielo bajo una paloma
Tenía una boca de acero




Y una bandera mortal dibujada entre los labios
Reía como el mar que siente carbones en su vientre




Como el mar cuando la luna se mira ahogarse
Como el mar que ha mordido todas las playas




El mar que desborda y cae en el vacío en los tiempos de abundancia
Cuando las estrellas arrullan sobre nuestras cabezas




Antes que el viento norte abra sus ojos
Era hermosa en sus horizontes de huesos




Con su camisa ardiente y sus miradas de árbol fatigado
Como el cielo a caballo sobre las palomas






ELLA
Vicente Huidobro
(Imágenes corresponden
al centro de Valparaiso, Chile)




martes, 1 de octubre de 2013

Día 01 - Pablo Neruda

Y llegó Octubre, y cumpliré mi palabra de que todo el mes por cada día habrá fotografías y poemas de conocidos poetas chilenos, y sin más palabra iniciamos con uno de mis favoritos...


Puedo escribir los versos más tristes esta noche.


Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,



y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»



 El viento de la noche gira en el cielo y canta. 



Puedo escribir los versos más tristes esta noche. 


Yo la quise, y a veces ella también me quiso.



En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. 


La besé tantas veces bajo el cielo infinito. 



Ella me quiso, a veces yo también la quería. 




Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos. 



Puedo escribir los versos más tristes esta noche.


Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido. 


Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. 


Y el verso cae al alma como al pasto el rocío. 


Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.



La noche está estrellada y ella no está conmigo. 


Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.



Mi alma no se contenta con haberla perdido. 


Como para acercarla mi mirada la busca. 


Mi corazón la busca, y ella no está conmigo. 





















La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.


Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos. 


Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. 


Mi voz buscaba el viento para tocar su oído


De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. 


Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos. 



Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. 


Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido. 



Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, 


Mi alma no se contenta con haberla perdido.


Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, 


y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.


POEMA 20
Pablo Neruda
(Imágenes corresponden a viaje en 
metrotren desde El Belloto a Valparaiso, Chile)